Novela.

Gente, people, y demás. Solo deciros que esta es una novela es sobre One Direction. Esos cinco maravillosos chicos que están todo el día en mi cabeza. Espero que os guste.

martes, 1 de mayo de 2012

Dos.

- ¿Como que nos vamos a Londres?
- Mis tíos tienen una casa, la cual venden o alquilan, ya según veamos. Al cumplir los dieciocho nos vamos. Si quereis, claro.
Nos miramos todas. A mi no me hacía mucha gracia, no podia dejar a mis padres solos.
- Chicas yo no sé si voy a ir.
- Venga Catherine.
- Es que, no quiero dejar a mis padres solos.
- Bueno, tienes tres años para pensarlo. ¡Ah! Otra cosa, a partir del año que viene empezamos a trabajar.
- ¡¿COMO?!-dijeron todas.
- Lo que oís. Pero por un sueño todo se hace, ¿no?Además, allí están las mejores academias de baile, arte dramático, y las mejores universidades.-Dijo Vienna mirandonos a los ojos. Eso era cierto, nuestrop sueño era poder estudiar eso. Jaqueline y Susan, querían estudiar filología inglesa, Vienna y yo, enfermería y Elisabeth, quería estudiar aviación. Pero había algo que nos unía a todas, y era el espectáculo. Normalmente, cuando nos aburríamos, montabamos una pequeña actuación en nuestro barrio. Susan y yo cantábamos, Vienna y Elisabeth bailaban y, Jaqueline, tocaba la guitarra, ya que era la única que sabía. A veces, cuando nuestros padres no querían darnos dinero, nos poniamos a cantar y bailar en la callle, y la gente nos hechaban monedas, como si fueramos vagabundas. Era divertido, todo en aquellos tiempos era divertido.
 Y así pasaron los dos siguientes años, en los cuales, buscabamos pequeños trabajos para poder pagarnos el billete a Londres. Eramos felices, ibamos acumplir nuestro sueño, y en el instituto nos iba bastante bien. Hasta aquel dia. Aquel trágico 2 de Junio. No quiero recordalo, por que sé que las lagrimas caerán por mis mejillas sin pausa. Solo diré una cosa. Ese dia, mi vida cambió, para siempre. Ese día decidí que debía irme a Londres, solo para no recordar más. Quería empezar de nuevo.  En estos tres años habiamos cambiado un poco, ya no eramos las niñas buenas, todas teniamos algún piercing o tatuaje. Y por fin llegó aquel ansiado dia. El avión despegaba con nosotras cinco dentro. Habíamos conseguido reunir el dinero.  Yo iba sentada con Susan al lado, escuchando música con mi iPod. Jaqueline, Elisabeth y Vienna iban en los asientos de tres del medio. Yo iba vestida así:

Me gusta vestir con sudaderas, pocas veces me ponia tacones y tal. Me sentía comoda vistiendo así. Estabamos en el mes de Mayo pero habían dicho que en Londres hacía mucho frio, y no me hacía mucha gracia.   Elisabeth iba así vestida:
 Su estilo era más pijo. Más formal. Siempre iba muy guapa. Luego, Susan iba así:
 Su estilo era diferente, te podia sorprender, pero simpre iba preciosa. Vienna, iba así:
 
Su estilo era más sport, pero también ssolía vestir muy elegante. Tengo que decir que entre todas teniamos una colección de gorras y chaquetas bastante inmensa. Y por último Jaqueline iba así




 Su estilo era pijo como el de Elisabeth, pero a la vez informal. Y bueno, ya estamos otra vez en el comienzo de nuestra nueva vida, donde nos quedamos, delante de nuestra nueva casa. Ésta se encontraba en una urbanización privada. Si que tenían dinero los tíos de Vienna.
-Bueno, ¿entramos?- dijo Vienna.
- Si, vamos.
Cojimos nuestras maletas, que estaban esparramadas por la entrada,  fuimos entrando una a una. Era gigantesca. No había muebles, así que tendremos que comprarlos. Y las paredes eran todas blancas. Y tengo que decir que soy colorista, así que.
- Chicas. Esto está muy soso. Todo de blanco.- grité, ya que cada una había ido ha explorar la casa por su lado.
- EH! He encontrado botes de pintura de todos los colores habidos y por haber. Pero no hay pinceles ni aguarrás. - gritó Susan, que estaba en el sótano.
-¿Que os parece si vamos a comprar? Además tampoco hay comida, y creo que todas queremos cenar.
- Vienna tiene razón, cojed dinero. Nos vamos de compras, además hay que ir a mirar los muebles, porque camas si hay, pero estos dias tendremos que comer en el suelo.
- Pues entonces, vamos allá.- Dije, y salimos por la puerta.
Todas nos dispusimos a salir del jardín, cuando nos dimos cuenta de una cosa.
- ¿Y a donde vamos? Porque creo que ninguna conoce Londres, ¿o vosotras si?- nos miramos todas y nos empezamos a reir.
- Cierto, ¿y si llamamos a tus tios, Vienna? Y ya que ellos nos guien un poco.- dijo Elisabeth.
- Si, espera que los llamo. - cojió su movil, y marcó. Estuvo unos diez minutos hablando.- Muy bien, gracias tito. Te quiero.- y colgó.- Bien, niñas. Lo primero es coger un taxi.
Y así, nos adentramos por las calles de Londres, viendo tiendas de decoración y ropa, llendo a los supermecados y comprando todo tipo de cosas que una casa necesitaba. Después volvimos a la casa, e intentamos ordenarlo todo. Y así pasaron dos semanas, en las que todas habían pintado su cuarto y las paredes de la casa como cada una quiso, (Imaginaros una casa de colorines) menos yo. No sabía como pintarla, tenía que ser grandioso. Había estudiado Artes en España, como todas las demás, pero me había especializado en dibujo y, por lo tanto, era la que mejor dibujaba y pintaba, aunque no muy a menudo.Y bueno, no sabía como pintarlo, y por tanto, mi cuarto era el único que aún no tenía ningún mueble, ya que hasta que no lo pinte no los puedo poner, porque se mancharían,  y no quiero saber la que me armaría Elisabeth. Por ahora dormía con Susan en su cuarto. Me gustaba su cuarto. Había pintado dos paredes, un enfrente de la otra, de moradas, y alas otras dos le había puesto papel de leopardo marrón, y el techo era morado también. Todo el suelo de la casa era de madera, que crujía al andar. Había pegado su cama a una pared, y enfrente de esta había una puerta. ¿A donde llevará? Pues al armarío, y es que, como todas las habitaciones están en el mismo lado de la casa, todas tienen una puerta, que da a una gran sala, la más inmensa de la casa. ¿Que es esa sala? El armario. Un gigantesco armario, el sueño de cualquier chica. Allí estaba la ropa de las cinco, que no faltaba. Era impresionante. Y ya que teníamos las cinco la misma talla, pues la habíamos mezcloteado toda, y aunque llevaramos aquí dos semanas, ya había ropa y zapatos tirados por el suelo. Como se nota que Elisabeth no había entrado desde ayer.
Decidí ir a correr, necesitaba pensar, haber si así me venía la inspiración. Me vestí:


Cogí mi iPod, lo encendí. Y con la canción de Ed Sheeran, "Kiss me", me perdí por las calles de las afueras de Londres.

2 comentarios:

  1. Por fin están en Londres, y yo me imagino la casa pintada entera de colores y me encanta! Espero que subas pronto el próximo! :]
    PD: Soy @1Derfulguys !

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    1. Yo también me imagino la casa, y quiero la misma. *-* Yo te aviso por Twitter cuando suba el próximo. :)

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